En ocasiones ocurre que el aire acondicionado no enfría. Ante esta situación y en pleno verano, puede ser algo que llegue a crispar los nervios.
Ante esta situación existen diferentes cosas que se pueden hacer.
1. Intentar reprogramar
Los dispositivos equipados con microprocesadores digitales en ocasiones cambian la configuración de manera inesperada. Pudiera ocurrir que, si ha existido un corte de luz en la casa, esto, haya obligado a resetear el aire acondicionado. También puede ser que esté programado un ciclo retrasado.
2. Verificar la fuente de alimentación
Las tecnologías evolucionan a una velocidad increíble. Esto incluye las emisiones de ruido.
Si nos acostumbramos a un dispositivo que sea silencioso, es posible que no nos demos cuenta cuando está encendido, apagado, o averiado, sobre todo, cuando se programa.
Por eso, es importante prestar atención al sonido que produce. Si no se oye y se supone que el dispositivo no debe estar apagado, es posible que no esté encendido. Este fallo puede provenir de un fusible o de su panel eléctrico.
3. Asegurarse de que el hogar está listo para enfriar
El aire acondicionado es un aparato muy potente, pero hay que tener en cuenta que no hace milagros sin un poco de ayuda.
Por esta razón, es importante, saber que el hogar debe estar perfectamente aislado y estanco a las entradas de aire del exterior. El calor no debe penetrar a través de puertas o ventanas. Es importante asegurarse de cerrar todas las aberturas del hogar, y hacer funcionar el aire acondicionado nuevamente.
4. Limpiar sus filtros
El mantenimiento de una unidad de aire acondicionado es vital. El hacerlo garantiza, el mantenimiento en buen estado a lo largo del tiempo y asegura la buena salud de las personas de la vivienda.
Si los filtros mecánicos están sucios, esto podría explicar la falta de aire fresco que sale de un acondicionador de aire. Al alterar la limpieza de los componentes, el polvo o el moho pueden impedir que el aire circule normalmente. El resultado es que aparecen malos olores, y el nivel de confortes menor. La limpieza de los filtros permite, devolver todo el vigor a un acondicionador de aire; por eso es importante:
- Abrir o retire la tapa
- Sacar los filtros de aire
- Aspirar el polvo presente en la superficie de los filtros
- Limpiar si es necesario con agua ligeramente jabonosa
- Volver a montar el conjunto después de que se hayan secado por completo
5. Comprobar el estado del compresor
Si se produce aire tibio es síntoma de un compresor defectuoso.
Si la protección térmica no funciona, o funciona incorrectamente, existe el riesgo de funcionar con poca corriente o sobrecalentarse. Si el compresor hace ruido, pudiera ser que le falte aceite, o, que este sea excesivo. La boquilla y el regulador también pueden requerir reemplazo.
Finalmente, si no arranca en absoluto, es posible que el controlador de fase se haya disparado.
6. Contactar con un profesional
Es importante contactar con un profesional para realizar las comprobaciones y sustituciones que sean necesarias.
Además, un profesional es el único capaz de comprobar el estado de las correas, la posible presencia de un tapón o escarcha en los intercambiadores, comprobar el estado de los presostatos, o la calibración de la protección.
Si tienes dudas sobre este tema, ponte en contacto con Clima Renova y te asesoraremos sin compromiso.
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